Desmadurar

DESMADURAR

Ahora que las princesas confinadas

En las más altas torres de los cuentos

Ya no esperan a ser desencantadas

Por falsos héroes y sus intentos

De llevarse a la dama a la cama.

Ahora que mudan su sedosa piel

De doncella y, como se derrama

La cera de una vela, cae hiel

Sobre ellas forjando una armadura

De escamas negras sobre el corazón.

Ahora que desafían al dragón

Y espada en mano otorgan sepultura

Al alado guardián de su prisión.

Ahora que las cadenas que ataban

Sus sueños al siniestro armazón

Del castillo que las enclaustraban

Son sólo rúbricas desdibujadas

En sus muñecas, marcas encarnadas

De cuando eran meras duermevelas.

 

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Seguimos con los cambios. Dedicado a todas esas experiencias, buenas o malas, que nos han formado como personas.
¿Y a vosotras? ¿Recordáis cómo se formó la armadura que ahora lleváis? ¿Qué o quién os hizo ser quienes ahora sois?

 

2 comentarios en “Desmadurar

  1. Pobe dijo:

    De cada persona que se une y me acompaña en mis pequeños aunque constantes pasos por el tiempo que sea, intento quedarme con su esencia, aquello que le caracteriza o me aporta. Y de todos se aprenden lecciones, para bien o para mal, de por donde o no, te quieres guiar… Formando poco a poco la persona que se muestra hoy en día.

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